jueves, 27 de octubre de 2011

1- Contexto general

CONTEXTO GENERAL


Vida religosa

La vida de Martínez Montañés en Sevilla fue una vida ordenada, profundamente religiosa, como había sido desde su infancia y que se cultivó durante su estancia en Sevilla, con un conocimiento más profundo de la Biblia y de textos de  Santa Teresa de Jesús, Fray luis de granada y san juan de la cruz. En consonancia con su religiosidad, varios de sus hijos profesaron órdenes religiosas. Perteneció a una agrupación religiosa llamada "Congregación de la Granada", que defendía ardientemente la concepción inmaculada de la Virgen María, lo que le provocó un problema con la Santa inquisición en 1624, cuando la Inquisición secuestró y confiscó el archivo de la citada congregación y los documentos de muchos de sus miembros.Parece que relacionado con el seguimiento del que era objeto la congregación, en diciembre de 1620 solicitó que se hiciera información para acreditar su limpieza de sangre.

Vida cultural

La formación y vidal cultural humanística acostumbraban a ir unidas en aquella época, de manera que los talleres de aprendizaje eran lugares donde el maestro disponía de una buena librería especializada de la cual el aprendiz podía disponer. Por otro lado, era conveniente, y así se hacía, que asistiesen los aprendices a las reuniones de los artistas que se producían en los propios talleres de trabajo. En Sevilla se organizaban tertulias en la universidad, academias y en la Casa de Pilatos que además poseía una buena biblioteca, y en ellas debió de acudir Montañés. En las de la academia del pintor Pacheco, debió de conocer a Velazquez y Alonso cano entonces ambos discípulos de Pacheco—; asistían además Andres garcia de cespedes, vicente espinel, francisco de salinas y diversos teólogos, filósofos, escultores y pintores.

Colaboró en 1598 con miguel de cervantes, cuando se realizó el túmulo de Felipe II con motivo de la defunción del rey y por orden del capítulo catedralicio. En esta obra intervinieron, además, una gran parte de artistas sevillanos. A Montañés se le encargaron diecinueve esculturas de gran medida y a Cervantes un escrito para leer delante del túmulo, un soneto titulado: Al túmulo del rey Felipe II, en tono satírico, que fue muy comentado entre el círculo cultural de Sevilla.


Estilo y obra


Escultura del Cristo de la Clemencia o de los Cálices (1603-1604), sacristía de la catedral de Sevilla. Fue realizada por encargo del arcediano hispalense Mateo Vázquez de Leca.

Según se ha expuesto anteriormente, inició su aprendizaje en Granada, con el imaginero Pablo de Rojas. Durante los primeros años que vivió en Sevilla, recibió influencias dejerónimo hernandez y sus discípulos Gaspar nuñez delgado  y Andres de ocano. Aunque existen referencias de que en su fase inicial trabajó la piedra, su material preferido fue siempre la madera policromada. En la policromía, que por contrato supervisaba, contó con la colaboración de grandes pintores, entre los que destacan Francisco pacheco, Juan de uceda yBaltasar quintero, predominando la encarnación mate más cercana al efecto neutral.

Casi toda su obra es de carácter religioso; en el campo profano solo se conocen las estatuas orantes de Alonso peres¡z de guzman y su esposa Maria alfonso coronel , realizadas para la capilla mayor del monasterio de San Isidoro del Campo en Santiponce, y también la mencionada cabeza del rey Felipe IV, que se envió al escultor italiano Pietro Tacca y que no ha sido conservada.

Fue el máximo exponente de la denominada escuela sevillana de imaginería, en la que tuvo como discípulo predilecto al cordobés Juan de Mesa.
Maestro ensamblador de retablos

Como ya se ha mencionado anteriormente, Martínez Montañés obtuvo de manera conjunta el título de maestro escultor y ensamblador, lo que le facultaba para trazar la arquitectura, diseño y elaboración de los retablos, por lo que ejecutó muchos de los retablos para los que también realizó obra escultórica. El modelo de retablo utilizado es el dominante en el periodo manierista. En los retablos mayores suele predominar la estructura de dos cuerpos, con tres calles. Las columnas son sencillas y acanaladas, no llegando nunca a emplear la columna salomónica y los capiteles de estilo corintio. Nunca abandonó la actividad retablista y la mayor parte de su labor imaginera fue realizada dentro de obras de retablos.
Escultura

Su arte se inspiró en el natural y su producción tiene unas características más clasicistas y manieristas que propiamente barrocas, aunque al final de su carrera apuntó al realismo barroquizante. Fue creador de un lenguaje sereno y clásico que transmitió a toda la Escuela Andaluza y que contrasta con el dramatismo y apasionamiento de la Escuela de Valladolid. Las esculturas de carácter religioso realizadas podían tener como fin, bien la participación en cortejos procesionales, o bien su finalidad podía ser la decoración interior de una iglesia, tanto en forma individual como formando parte de un retablo.

Entre los temas más tratados en sus obras se encuentran la figura de Cristo crucificado, del que recibió más de una docena de encargos, además de los que se podían incluir en el conjunto de los retablos realizados. De entre ellos destaca el de la Clemencia, conservado en la Catedral de Sevilla, y que constituye una de las cumbres del arte del imaginero alcalareño. Otro tema repetido en su iconografía es el del Niño Jesús, que durante el renacimiento había vuelto a surgir de forma destacada. Montañés consiguió la versión definitiva en la imagen del niño que se encuentra en la Iglesia del Sagrario de Sevilla, fechado en 1606, del que se realizaron numerosas réplicas e imitaciones, construyéndose vaciados en plomo de varias de estas representaciones para colmar la demanda existente en su día.11


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