viernes, 18 de noviembre de 2011
jueves, 27 de octubre de 2011
3- Aportaciones a la cultura española y occidental
| San Cristóbal | 1597 | Iglesia del Salvador de Sevilla |
| San Jerónimo | 1598 | Convento de Santa Clara en Llerena, Badajoz. |
| Cristo de la Clemencia o Cristo de los cálices | 1603-1604 | Catedral de Sevilla |
| Cristo crucificado del Auxilio | 1603 | Iglesia de la Merced Lima |
| Santo Domingo Penitente | 1605 | Realizado originalmente para el convento de Santo Domingo de Portacelli, actualmente conservado en el Museo de Bellas Artes de Sevilla |
| Niño Jesús | 1606-1607 | Iglesia del Sagrario (Sevilla) |
| Retablo e imágenes de la Inmaculada, San Bartolomé y Santiago | 1606 | Iglesia de Santa María de la Consolación de El Pedroso Sevilla |
| Retablo de San Juan Bautista | 1607 | Iglesia de la Concepción de Lima |
| Retablo de San Juan Bautista | 1610 | Convento de Santa María del Socorro de Sevilla |
| Retablo Mayor | 1609-1613 | Iglesia de San Isidoro del Campo en Santiponce (Sevilla) |
| San Ignacio de Loyola | 1610 | Iglesia de la Anunciación de Sevilla |
| Nuestro Padre Jesús de la Pasión | 1619 | Hermandad de Pasión, Sevilla Iglesia del Salvador de Sevilla |
| Retablo principal | 1621 | Iglesia del Convento de Santa Clara en Sevilla |
| San Francisco de Borja | 1624 | Iglesia de la Anunciación de Sevilla |
| Inmaculada conocida popularmente como «la Cieguecita» | 1629-1631 | Catedral de Sevilla |
| Relieve de San Juan Evangelista en Patmos | 1632 | Iglesia del Convento de San Leandro de Sevilla. |
| Santa Ana instruyendo a la Virgen María | 1633 | Iglesia del Buen Suceso de Sevilla. |
| San Bruno | 1634 | Museo de Bellas Artes de Sevilla |
| San Juan Bautista | 1625-1635 | Museo Metropolitano de Arte de Nueva York, procedente del Convento de Nuestra Señora de la Concepción21 |
| San Juan Evangelista | 1637 | Convento de Santa Paula de Sevilla |
| San Juan Bautista | 1638 | Convento de Santa Paula de Sevilla |
| Batalla de los Ángeles | 1640 | Retablo mayor de la iglesia de San Miguel, en Jerez de la Frontera, (Cádiz) |
| San Juan Bautista | - | Museo Meadows de Dallas |
2- Hechos más importantes de su biografía
Escultor español. Es una figura sobresaliente de la escultura en madera policromada, la técnica escultórica que alcanzó mayor desarrollo en la España de los siglos XVI-XVII. Su nombre y el de Gregorio Fernández suponen los puntos culminantes de este arte peculiar, que respondió al ambiente de piedad y devoción característico de la Contrarreforma. De ambos, el último capitalizó la escuela castellana de la talla en madera, mientras Martínez Montañés fue la cabeza visible de la escuela andaluza o sevillana.
Llevó a cabo una producción vastísima, religiosa en su totalidad con la única excepción de un busto de Felipe IV (perdido), que debía servir de modelo para la estatua ecuestre encargada al italiano Pietro Tacca. El Cristo de la clemencia y La Inmaculada Concepción de la catedral de Sevilla se cuentan entre sus estatuas más admiradas. Pero su obra maestra es el retablo mayor del monasterio de San Isidoro del Campo, en Santiponce, que incluye las magníficas figuras orantes de Alonso Pérez de Guzmán el Bueno y doña María Alonso Coronel.
Su obra influyó en escultores como Alonso Cano y Juan de Mesa, de quienes fue maestro, y también en los principales pintores de la escuela sevillana del siglo XVII, entre ellos Velázquez y Zurbarán. Pacheco mantuvo con él una estrecha relación y a menudo policromó sus estatuas.
1- Contexto general
CONTEXTO GENERAL
Vida religosa
La vida de Martínez Montañés en Sevilla fue una vida ordenada, profundamente religiosa, como había sido desde su infancia y que se cultivó durante su estancia en Sevilla, con un conocimiento más profundo de la Biblia y de textos de Santa Teresa de Jesús, Fray luis de granada y san juan de la cruz. En consonancia con su religiosidad, varios de sus hijos profesaron órdenes religiosas. Perteneció a una agrupación religiosa llamada "Congregación de la Granada", que defendía ardientemente la concepción inmaculada de la Virgen María, lo que le provocó un problema con la Santa inquisición en 1624, cuando la Inquisición secuestró y confiscó el archivo de la citada congregación y los documentos de muchos de sus miembros.Parece que relacionado con el seguimiento del que era objeto la congregación, en diciembre de 1620 solicitó que se hiciera información para acreditar su limpieza de sangre.
Vida cultural
La formación y vidal cultural humanística acostumbraban a ir unidas en aquella época, de manera que los talleres de aprendizaje eran lugares donde el maestro disponía de una buena librería especializada de la cual el aprendiz podía disponer. Por otro lado, era conveniente, y así se hacía, que asistiesen los aprendices a las reuniones de los artistas que se producían en los propios talleres de trabajo. En Sevilla se organizaban tertulias en la universidad, academias y en la Casa de Pilatos que además poseía una buena biblioteca, y en ellas debió de acudir Montañés. En las de la academia del pintor Pacheco, debió de conocer a Velazquez y Alonso cano entonces ambos discípulos de Pacheco—; asistían además Andres garcia de cespedes, vicente espinel, francisco de salinas y diversos teólogos, filósofos, escultores y pintores.
Colaboró en 1598 con miguel de cervantes, cuando se realizó el túmulo de Felipe II con motivo de la defunción del rey y por orden del capítulo catedralicio. En esta obra intervinieron, además, una gran parte de artistas sevillanos. A Montañés se le encargaron diecinueve esculturas de gran medida y a Cervantes un escrito para leer delante del túmulo, un soneto titulado: Al túmulo del rey Felipe II, en tono satírico, que fue muy comentado entre el círculo cultural de Sevilla.
Estilo y obra
Escultura del Cristo de la Clemencia o de los Cálices (1603-1604), sacristía de la catedral de Sevilla. Fue realizada por encargo del arcediano hispalense Mateo Vázquez de Leca.
Según se ha expuesto anteriormente, inició su aprendizaje en Granada, con el imaginero Pablo de Rojas. Durante los primeros años que vivió en Sevilla, recibió influencias dejerónimo hernandez y sus discípulos Gaspar nuñez delgado y Andres de ocano. Aunque existen referencias de que en su fase inicial trabajó la piedra, su material preferido fue siempre la madera policromada. En la policromía, que por contrato supervisaba, contó con la colaboración de grandes pintores, entre los que destacan Francisco pacheco, Juan de uceda yBaltasar quintero, predominando la encarnación mate más cercana al efecto neutral.
Casi toda su obra es de carácter religioso; en el campo profano solo se conocen las estatuas orantes de Alonso peres¡z de guzman y su esposa Maria alfonso coronel , realizadas para la capilla mayor del monasterio de San Isidoro del Campo en Santiponce, y también la mencionada cabeza del rey Felipe IV, que se envió al escultor italiano Pietro Tacca y que no ha sido conservada.
Fue el máximo exponente de la denominada escuela sevillana de imaginería, en la que tuvo como discípulo predilecto al cordobés Juan de Mesa.
Maestro ensamblador de retablos
Como ya se ha mencionado anteriormente, Martínez Montañés obtuvo de manera conjunta el título de maestro escultor y ensamblador, lo que le facultaba para trazar la arquitectura, diseño y elaboración de los retablos, por lo que ejecutó muchos de los retablos para los que también realizó obra escultórica. El modelo de retablo utilizado es el dominante en el periodo manierista. En los retablos mayores suele predominar la estructura de dos cuerpos, con tres calles. Las columnas son sencillas y acanaladas, no llegando nunca a emplear la columna salomónica y los capiteles de estilo corintio. Nunca abandonó la actividad retablista y la mayor parte de su labor imaginera fue realizada dentro de obras de retablos.
Escultura
Su arte se inspiró en el natural y su producción tiene unas características más clasicistas y manieristas que propiamente barrocas, aunque al final de su carrera apuntó al realismo barroquizante. Fue creador de un lenguaje sereno y clásico que transmitió a toda la Escuela Andaluza y que contrasta con el dramatismo y apasionamiento de la Escuela de Valladolid. Las esculturas de carácter religioso realizadas podían tener como fin, bien la participación en cortejos procesionales, o bien su finalidad podía ser la decoración interior de una iglesia, tanto en forma individual como formando parte de un retablo.
Entre los temas más tratados en sus obras se encuentran la figura de Cristo crucificado, del que recibió más de una docena de encargos, además de los que se podían incluir en el conjunto de los retablos realizados. De entre ellos destaca el de la Clemencia, conservado en la Catedral de Sevilla, y que constituye una de las cumbres del arte del imaginero alcalareño. Otro tema repetido en su iconografía es el del Niño Jesús, que durante el renacimiento había vuelto a surgir de forma destacada. Montañés consiguió la versión definitiva en la imagen del niño que se encuentra en la Iglesia del Sagrario de Sevilla, fechado en 1606, del que se realizaron numerosas réplicas e imitaciones, construyéndose vaciados en plomo de varias de estas representaciones para colmar la demanda existente en su día.11
Vida religosa
La vida de Martínez Montañés en Sevilla fue una vida ordenada, profundamente religiosa, como había sido desde su infancia y que se cultivó durante su estancia en Sevilla, con un conocimiento más profundo de la Biblia y de textos de Santa Teresa de Jesús, Fray luis de granada y san juan de la cruz. En consonancia con su religiosidad, varios de sus hijos profesaron órdenes religiosas. Perteneció a una agrupación religiosa llamada "Congregación de la Granada", que defendía ardientemente la concepción inmaculada de la Virgen María, lo que le provocó un problema con la Santa inquisición en 1624, cuando la Inquisición secuestró y confiscó el archivo de la citada congregación y los documentos de muchos de sus miembros.Parece que relacionado con el seguimiento del que era objeto la congregación, en diciembre de 1620 solicitó que se hiciera información para acreditar su limpieza de sangre.
Vida cultural
La formación y vidal cultural humanística acostumbraban a ir unidas en aquella época, de manera que los talleres de aprendizaje eran lugares donde el maestro disponía de una buena librería especializada de la cual el aprendiz podía disponer. Por otro lado, era conveniente, y así se hacía, que asistiesen los aprendices a las reuniones de los artistas que se producían en los propios talleres de trabajo. En Sevilla se organizaban tertulias en la universidad, academias y en la Casa de Pilatos que además poseía una buena biblioteca, y en ellas debió de acudir Montañés. En las de la academia del pintor Pacheco, debió de conocer a Velazquez y Alonso cano entonces ambos discípulos de Pacheco—; asistían además Andres garcia de cespedes, vicente espinel, francisco de salinas y diversos teólogos, filósofos, escultores y pintores.
Colaboró en 1598 con miguel de cervantes, cuando se realizó el túmulo de Felipe II con motivo de la defunción del rey y por orden del capítulo catedralicio. En esta obra intervinieron, además, una gran parte de artistas sevillanos. A Montañés se le encargaron diecinueve esculturas de gran medida y a Cervantes un escrito para leer delante del túmulo, un soneto titulado: Al túmulo del rey Felipe II, en tono satírico, que fue muy comentado entre el círculo cultural de Sevilla.
Estilo y obra
Según se ha expuesto anteriormente, inició su aprendizaje en Granada, con el imaginero Pablo de Rojas. Durante los primeros años que vivió en Sevilla, recibió influencias dejerónimo hernandez y sus discípulos Gaspar nuñez delgado y Andres de ocano. Aunque existen referencias de que en su fase inicial trabajó la piedra, su material preferido fue siempre la madera policromada. En la policromía, que por contrato supervisaba, contó con la colaboración de grandes pintores, entre los que destacan Francisco pacheco, Juan de uceda yBaltasar quintero, predominando la encarnación mate más cercana al efecto neutral.
Casi toda su obra es de carácter religioso; en el campo profano solo se conocen las estatuas orantes de Alonso peres¡z de guzman y su esposa Maria alfonso coronel , realizadas para la capilla mayor del monasterio de San Isidoro del Campo en Santiponce, y también la mencionada cabeza del rey Felipe IV, que se envió al escultor italiano Pietro Tacca y que no ha sido conservada.
Fue el máximo exponente de la denominada escuela sevillana de imaginería, en la que tuvo como discípulo predilecto al cordobés Juan de Mesa.
Maestro ensamblador de retablos
Como ya se ha mencionado anteriormente, Martínez Montañés obtuvo de manera conjunta el título de maestro escultor y ensamblador, lo que le facultaba para trazar la arquitectura, diseño y elaboración de los retablos, por lo que ejecutó muchos de los retablos para los que también realizó obra escultórica. El modelo de retablo utilizado es el dominante en el periodo manierista. En los retablos mayores suele predominar la estructura de dos cuerpos, con tres calles. Las columnas son sencillas y acanaladas, no llegando nunca a emplear la columna salomónica y los capiteles de estilo corintio. Nunca abandonó la actividad retablista y la mayor parte de su labor imaginera fue realizada dentro de obras de retablos.
Escultura
Su arte se inspiró en el natural y su producción tiene unas características más clasicistas y manieristas que propiamente barrocas, aunque al final de su carrera apuntó al realismo barroquizante. Fue creador de un lenguaje sereno y clásico que transmitió a toda la Escuela Andaluza y que contrasta con el dramatismo y apasionamiento de la Escuela de Valladolid. Las esculturas de carácter religioso realizadas podían tener como fin, bien la participación en cortejos procesionales, o bien su finalidad podía ser la decoración interior de una iglesia, tanto en forma individual como formando parte de un retablo.
Entre los temas más tratados en sus obras se encuentran la figura de Cristo crucificado, del que recibió más de una docena de encargos, además de los que se podían incluir en el conjunto de los retablos realizados. De entre ellos destaca el de la Clemencia, conservado en la Catedral de Sevilla, y que constituye una de las cumbres del arte del imaginero alcalareño. Otro tema repetido en su iconografía es el del Niño Jesús, que durante el renacimiento había vuelto a surgir de forma destacada. Montañés consiguió la versión definitiva en la imagen del niño que se encuentra en la Iglesia del Sagrario de Sevilla, fechado en 1606, del que se realizaron numerosas réplicas e imitaciones, construyéndose vaciados en plomo de varias de estas representaciones para colmar la demanda existente en su día.11
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